Ojos nuevos para ver a las mujeres que desde siempre existen

Fotografía de un ojo

08.Marzo.2017

Derechos

Me piden que escriba este artículo para el blog de Fundación ONCE para conmemorar el Día Internacional de la Mujer de 2017 a sabiendas de que soy periodista y crítica, que tengo una discapacidad psicosocial y que no pertenezco a ninguna entidad del movimiento asociativo de la discapacidad. 
 
Sin embargo, también soy una mujer despierta y, precisamente por ello, no puedo evitar atender, dar lugar a mi compromiso sincero conmigo misma, en primer término, ni el propio con la toma de conciencia por parte de la sociedad, en segundo, de la existencia de las mujeres con discapacidad, de sus derechos, de sus múltiples capacidades, de la necesidad de que aprendan a mirarnos, con ojos nuevos, y nos hagan visibles, y nos consideren en toda política y permitan que nos empoderemos porque es tiempo, amigas y amigos, de que nos reconozcan como lo que siempre fuimos: mujeres, con capacidades extensas y demostradas,  y sus madres, sus hijas, sus hermanas, sus amigas, sus vecinas... y que estamos presentes en todo ámbito, aunque no con la presencia que deseamos y nos merecemos.
 
Por mi profesión, sigo la actualidad de la discapacidad organizada estatal y autonómica, europea e internacional en menor medida, y desde que comencé a redactar reportajes y a hacer entrevistas en el periódico político del CERMI Estatal en octubre de 2013, no pude sortear un profundo y honesto apasionamiento casi por cada tema que "siempre" trata de defender los derechos de las personas con discapacidad y de denunciar las discriminaciones en todo plano que sufre el sector.
 
Sin embargo, con un entusiasmo inusitado que me sorprendió a mí misma al comenzar a sentirlo, me enamoré y me entregué de forma natural, derrochando una empatía superlativa que brotaba de algún espacio interno desconocido, a la causa de las mujeres con discapacidad que, gratamente, he visto evolucionar con mayor fluidez en estos últimos años. Aunque mi corazón, simultánea y paralelamente, también se unió, se alineó a otra de las causas con más necesidad de visibilización, de normalización, de consideración y que, como imaginarán a estas alturas, es la de las personas con problemas de salud mental. 
 
Aquí no van a encontrar explícitas las demandas de las mujeres con discapacidad. Para ello, les remito, les invito, por favor, a que consulten el manifiesto de Fundación CERMI Mujeres y los artículos publicados en el boletín 'Generosidad' sobre la 'I Conferencia Sectorial de Mujeres con Discapacidad', que la entidad, de autosuperación imparable, logró realizar en el Congreso de los Diputados el pasado 3 de marzo. 
 
Aquí van a encontrar denuncia y la primera es la "incomprensible ausencia" de las mujeres con enfermedad mental en "la casa del pueblo" el viernes pasado donde sí vimos, y me alegro, a mujeres hablando en primera persona de sus distintas discapacidades y capacidades, que ocupan cargos en las entidades del tejido asociativo. Si no hubiera visto mujeres con discapacidad intelectual, lo saben, también aludiría a la ausencia de este grupo poblacional tan discriminado también dentro y fuera del movimiento político de la discapacidad, pero ellas sí estaban presentes; nosotras, las mujeres con discapacidad psicosocial, no. 
 
De hecho, el tema de la Salud Mental, otra denuncia, estuvo prácticamente ausente en esta I Conferencia Sectorial de Mujeres con Discapacidad, un hito histórico, donde, como público, porque asumo todo lo que ocurre, tomo la responsabilidad de todo lo que veo como individuo, tomé la palabra que se dio al auditorio y, como ciudadana, incidí en esa "incomprensible ausencia" de las mujeres con enfermedad mental tomando la palabra por sí mismas, estando representadas en las entidades del movimiento asociativo de la discapacidad, y de paso recordé lo que casi nunca se menta, se ignora, pero se sabe: que la discapacidad psicosocial, entre otras causas, puede ser detonada, propiciada, disparada, precisamente, por el hecho de haber sido víctima de violencia de género, como es mi propio caso y así di testimonio en el Congreso de los Diputados. 
 
De ahí la importancia de que la Salud Mental, y si puede ser con la presencia de una mujer con discapacidad psicosocial mejor -pues nosotras sabemos lo que necesitamos, lo que vivimos en piel propia-, esté presente en ese Pacto de Estado que se está tejiendo contra la Violencia de Género y en los próximos pactos de Estado que, en este mismo sentido, se efectúen durante años venideros.
 
Porque el Género, permítanme, es esa dimensión cuya "importancia se obvia cuando uno forma parte del grupo de los privilegiados y de aquellos que detentan un mayor poder". Así lo infirió el sociólogo Michael Kimmel, no es literatura, al descubrir que él mismo, al mirarse al espejo, no se daba cuenta o sorteaba su raza, su sexo y su género. Sin embargo, mirémoslo juntos como él fue capaz de hacerlo tomando conciencia, una mujer de raza negra, en un país con mayoría de personas blancas o racista, cuando se mira al espejo ve su piel antes que la mujer que es. Y así, por paralelismo, una mujer con enfermedad mental, ve su enfermedad mental antes que la mujer que es, doy fe. Yo a veces, las menos, lo olvido, pero solo a veces... cuando logro entretener mi mente en las múltiples facetas y capacidades que también conforman a esta mujer periodista, madre, artista, profesora de lengua y literatura, autodidacta, cuya mejor virtud, carrera, es también la de la autosuperación y la de reinventarse en cada instante presente para no perderse en su historia pasada.
 
De ahí que reclame la necesidad de la igualdad efectiva, en este espacio que se me brinda, entre hombre y mujer, pero también la igualdad efectiva, al menos en el movimiento asociativo de la discapacidad, entre las distintas discapacidades. 
 
Porque, no se engañen, no es cuestión de tiempo, es cuestión de voluntad, de reunir voluntades y de, como decía Marcel Proust, "de poseer ojos nuevos", de mirar desde otra perspectiva, de reaprender a mirar, queridas amigas y queridos amigos, lo que hay detrás de la discapacidad de cada mujer, aunque aún no lo vean, esa inefable belleza y riqueza, tal y como subrayan desde la discapacidad organizada, tanta luz, corrijo yo, que ha de verse para despertar, para alumbrar la sombra de la inconsciencia propia, ajena y colectiva.
 
ENLACES:
 
 
Enlace al manifiesto del 8 marzo de Fundación CERMI Mujeres por el Día Internacional de la Mujer
 
 
Toda la información sobre la I Conferencia Sectorial de Mujeres con Discapacidad en el Congreso de los Diputados del 3 de marzo 2017
 
 
Enlace del reportaje 'La incomprensible ausencia' publicado en 'cermi.es semanal' donde se aborda el Género en relación con la Salud Mental, por Beatriz Sancho
 
 
Enlace al boletín Generosidad de la Fundación CERMI Mujeres
 
 
Enlace al periódico político del CERMI: 'cermi.es semanal'
 
 
Enlace a la página web de Fundación CERMI Mujeres
 
 
 
 
Beatriz Sancho

 

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