Recuperando el sentido. El diseño urbano centrado en la persona

Imagen de una calle de una ciudad con gente y zonas verdes

08.Noviembre.2021

Accesibilidad Universal

Es hora de que reflexionemos sobre una temática clave para el presente y el futuro cercano: los nuevos modelos de ciudad y vivienda centrados en la persona.

Algo estaba cambiando en diseño urbano y la pandemia vino a acelerarlo. Un modelo de ciudad amable que propicie las relaciones entre las personas y los espacios se está abriendo paso para dejar atrás el viejo modelo de aislamiento de las ciudades; ha llegado el momento de huir del individualismo. Necesitamos aparcar los coches y patear la ciudad, fomentar la movilidad sostenible y practicar las relaciones personales. Hay que poner en marcha diseños urbanos que entiendan las relaciones físicas y virtuales que se suceden en la ciudad, que eviten desplazamientos innecesarios para realizar actividades cotidianas y que se aprovechen de las TIC.

Hablamos del diseño urbano centrado en las personas, que se basa en tres conceptos: la conectividad para lograr una mejor integración del espacio, la accesibilidad para garantizar la inclusión y la generación de valor para fortalecer la identidad y el patrimonio urbano.

Las ciudades requieren de nuevos planteamientos que mantengan escalas “pequeñas” para fortalecer la ciudad compacta, que aporta múltiples beneficios tanto ambientales como a los ciudadanos.

Para que las ciudades sean justas con su ciudadanía deben evolucionar a la vez que lo hacen las sociedades, adaptarse a las necesidades diversas y aportar confort. Las personas con discapacidad, mayores y niños deben ser tenidos en cuenta en los nuevos diseños de las ciudades para que puedan habitar la ciudad con sentimiento de pertenencia.

Todos somos seres humanos, pero también seres urbanos, y así se puede constatar en el Objetivo 11 de los ODS, donde queda patente que las ciudades desempeñarán un papel primordial en su consecución.

Para garantizar que las ciudades brinden oportunidades para todas las personas es esencial comprender que el concepto de ciudades inclusivas implica múltiples factores espaciales, sociales y económicos. Cuando estos factores interactúan de una manera negativa, atrapan a las personas en la pobreza y la marginalidad. Por el contrario, si la interrelación es positiva, pueden mejorar la vida de las personas y disminuir la exclusión.

En nuestra opinión, es necesario darnos cuenta de que debemos ver los entornos que nos rodean de otra manera: lo más importante son las personas y deben estar en el centro de cualquier actuación o política.

Enfrentarnos a esta realidad puede ocasionar problemas y retos, sin olvidar que en muchos casos en la innovación está la solución y el verdadero progreso debe tener un componente social, que dé respuesta desde el diseño de las ciudades a todas las personas, con independencia de sus capacidades, buscando así un urbanismo seguro e inclusivo.

Yolanda de la Fuente Robles

Carmen Fernández Hdez.

Docentes del Master de Accesibilidad para Smart City

de la Universidad de Jaén

 

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