Vivir con lesión no es superación, es simplemente vivir

Francisco acompañado de un perro en un espacio verde

editor

04 Septiembre, 2026

Historias personales

Soy Francisco J. Vieites y nací en Santiago en 1963.  Sufrí una lesión medular en 1987 como consecuencia de un accidente de tráfico. Desde entonces, he hecho de la autonomía, la participación social y la defensa de los derechos de las personas con discapacidad parte de mi vida. Pero, sobre todo, he procurado que la lesión no se convirtiera en el centro de ella.

Siempre he pensado que la lesión medular no me cambió como persona, ni cambió mis relaciones con los demás. Siempre he sido optimista, y creo que eso me ayudó desde el principio. También me considero alguien dispuesto a ‘tirar para adelante’.

En 1987 tuve un accidente de tráfico. Iba en moto cuando un coche hizo una maniobra irregular y colisionó conmigo. Recuerdo aquel momento tirado en el asfalto, viendo que no era capaz de levantarme. Todavía oigo las voces del equipo sanitario, que me decían que estuviera tranquilo, que todo iba a ir bien.

Estuve meses en cama. Cuando empecé a levantarme, el médico dijo a los celadores que no me ayudasen, que tenía que hacerlo todo por mí mismo. Desde aquel día tuve claro que todo lo que pudiera hacer por mí mismo iba a servirme para mi vida en adelante. Empezar a vestirme y aprender a desenvolverme con la silla fueron pasos importantes.

Ya en el hospital trataba de avanzar en la rehabilitación y espantaba de mi cabeza las ideas de preguntarme por qué me había pasado aquello. Se trataba de ‘tirar para adelante’.

Alegrías y sinsabores

Desde que salí del hospital empecé también a ayudar a los demás. A partir de la lesión me dediqué más a la vida del asociacionismo y a intentar conseguir para los demás aquellas cosas que yo sabía que se podían lograr. 

Una de las cosas que más he tenido que aprender tiene que ver con el paternalismo. Cuando llegas a casa, todo el mundo intenta ayudarte en todo. Hay veces que uno se deja ayudar, aunque sepa que puede hacerlo por sí mismo. 

Tampoco me he sentido identificado con la narrativa de la superación. No considero que hacer cosas o vivir con una lesión sea superación, sino simplemente vivir. Los retos de cada uno son los de cualquier persona. Si uno es nadador y quiere mejorar sus tiempos, el reto es el mismo con lesión o sin lesión. No lo tomas como que eres un superhombre. Simplemente, yo no lo vivo de esa manera.

Mirada al futuro

Una de las cosas que más me gusta hacer es animar a las personas que han tenido una lesión medular recientemente a que salgan al mundo. Que salgan a la calle, que hablen con las personas y que traten de llevar una vida social igual o incluso más activa que la que llevaban antes. Que hagan todas las cosas que puedan. Que ‘tiren para adelante’.

Nunca he sido una persona de marcarme objetivos. Si pudiera hablar con el Francisco de antes de la lesión, le diría que, aunque la vida no ha ido necesariamente por donde había pensado que iría, estoy bastante feliz de cómo me han ido las cosas.

Francisco J. Vieites, 

tesorero de la Federación Nacional ASPAYM 

y presidente de ASPAYM Galicia

 

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