Investigar con el corazón: cuando la tecnología se convierte en cuidado

Foto de trabajo donde se ve a personas sentadas alrededor de una mesa alargada

editor

10 Agosto, 2026

Formación

A menudo pensamos en la tecnología como algo frío, pero mi trayectoria me ha enseñado que puede ser el abrazo invisible que protege nuestra autonomía. Esta aventura, que recorro desde mis inicios junto a mi mentor Javier Medina, tiene un origen profundamente humano: el sistema Mercedes. Javier lo bautizó así en honor a su abuela, que sufrió un ictus a solas. Trabajamos para que ese momento de vulnerabilidad no vuelva a ocurrir en el silencio; para que la tecnología sea esa voz que avisa cuando alguien no puede pedir ayuda.

Para mí, esta labor es una forma de honrar nuestras raíces. Continúo este legado pensando en mis abuelos, en mis padres y, en realidad, en los de todos. Ellos nos lo han dado todo y merecen un entorno que les permita seguir siendo ellos mismos. Trabajar por las personas en situación de fragilidad es entender que la autonomía es un derecho que no debería caducar nunca; es un compromiso con la justicia social y la dignidad. El objetivo es evitar que alguien tenga que abandonar su hogar por falta de herramientas que le protejan. Por eso, buscamos una tecnología que esté ahí para lo importante, pero que sea invisible para lo cotidiano; algo que cuide sin juzgar y que proteja sin invadir. Queremos que cada hogar siga siendo un refugio de libertad donde la tecnología no dicte el camino, sino que lo asegure, permitiendo que cada persona decida cómo vivir su propia vida, sin miedos ni etiquetas.

Esta vocación se ha alimentado de cada persona que he conocido en proyectos como Pharaon, llevando tecnología a mayores en entornos rurales aislados, o Amaltea, para personas con discapacidad cognitiva. Esas familias nos abrieron sus puertas con todo su corazón y nos enseñaron que la tecnología solo es útil si es humana

Por ellos, en mi tesis desarrollamos un sistema de sensores que, junto a la Inteligencia Artificial, transforma datos brutos en información interpretable para profesionales y familias. Sin cámaras ni invasión, logramos una atención personalizada y a tiempo. Porque la verdadera innovación no es la que se ve, sino la que se siente en la tranquilidad de una familia.

Hoy estoy convencida de que nuestro trabajo sirve porque no es un lujo, sino una herramienta real que nace de historias compartidas. Mi compromiso es que la tecnología sea esa aliada silenciosa que nos permita envejecer con dignidad y vivir sin miedo. Para nosotros, esta es la única forma de entender la ciencia: una ciencia con alma, hecha por y para las personas.

Dra. Aurora Polo Rodríguez, 

investigadora en la Universidad de Granada

 

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