La tartamudez, llena de historias personales de superación

Composición formada por las dos portadas de los dos libros sobre tartamudez del autor del post

editor

22 Octubre, 2026

Historias personales

La tartamudez es un mundo apasionante, de afectación universal, todavía una desconocida, y que toca a un 1% de la población. Pero las personas con tartamudez a menudo formamos historias de superación ejemplares. 

Me llamo Jordi Sacasas y tengo tartamudez crónica. Soy adulto y socio de ATCAT (www.atcat.org), la asociación catalana que aglutina a personas con disfluencias. ATCAT es un refugio para quienes quieran explicar sus dolencias en relación con la disfemia, aunque igualmente las experiencias positivas, como el autoconocimiento y la solidez emocional que puede traer. 

A pesar de los atascos en la emisión de las frases, hace años que he aprendido a convivir con la tartamudez. Ya no es mi enemiga.  Y cierto, mejor estaría hablando siempre fluido. De hecho, en los casos en que el habla inestable me encoje, hago uso de alguna de mis varias terapias. 

En este sentido, las aficiones son fundamentales. Colaboran vivamente a que las emociones sigan su curso bastante favorable. Disfrutarlas es esencial para las personas con adversidades, sea el habla tartamuda u otra cosa. 

La tartamudez, tradicionalmente, ha sido estigmatizada. La mayoría de afectados hemos recibido burlas, y numerosas. Incluso en la edad adulta, las podemos continuar recibiendo, como periódicamente me sucede. 

Me considero un divulgador del complejo, porque lo es, mundo de la tartamudez. Dos libros publicados del tema, una página web y un sitio de Instagram, entre otras actividades, me avalan. 

Mi objetivo es sensibilizar a la mayor porción posible de población, pero igualmente apoyar a aquellas personas que reniegan, psicológicamente, de sus disfluencias. Porque, en la práctica, tartamudear no es ninguna broma, y el choque que puede generar es, habitualmente, elevado. En cualquier caso, insisto: podemos saber convivir con ella. No lo lograremos en una tarde. Sí, en el transcurso de un proceso.

La tartamudez en adultos es crónica. Siempre lo haremos. Ahora bien, la tartamudez infantil sí tiene cura. La prevención, pues, es vital. Tratar a tiempo el problema suele ser sinónimo de desaparición del habla irregular. Aquí, el trabajo de ATCAT es muy importante, ya que hace formaciones online a logopedas de toda España con logopedas especializadas en tartamudez infantil, con ello se evita futuros adultos con tartamudez. 

     Jordi Sacasas

Compartir: