Cree en ti por encima de todo

15.Enero.2021

Formación

A los trece años me di cuenta de que quería dedicarme a ayudar a otras personas a afrontar las adversidades. Me dijeron que una de las formas de hacerlo era siendo psicóloga, así que a partir de entonces, comencé a leer sobre psicología.

Mi curiosidad y ganas de aprender fueron aumentando con el tiempo, por lo que decidí estudiar el Grado de Psicología. Fue durante la carrera cuando descubrí que la psicología era mi auténtica vocación y que quería disfrutarla a través del ámbito sanitario.

En un principio, decidí opositar para la sanidad pública, pero ninguna de las academias que forman para esa oposición accedió a facilitarme el temario en un formato accesible, así que opté por realizar el máster de Psicología General Sanitaria en la universidad pública, que es el habilitante para trabajar en la sanidad privada. Pronto comencé a sentirme ilusionada con la idea de abrir mi propia consulta.

Sin embargo, no conseguí plaza en el máster. Viví un periodo de bastante angustia, pues sin la habilitación no podría ejercer en el ámbito de la salud.

Cursar el máster en una universidad privada era algo que no contemplaba, pero la desesperación por conseguir mi sueño me impulsó a llamar a varias universidades para solicitar información.

La Universidad Internacional de la Rioja (UNIR) me ofreció un descuento en el importe de la matrícula por ser persona con discapacidad. Con ese descuento y la pensión no contributiva de la que disponía en ese momento, podía costearme el máster, eso sí, renunciando a practicar natación, a las clases de yoga y a todo lo que me supusiera un gasto adicional no necesario. Pero hacer ese máster me daría la oportunidad de cumplir mi sueño, así que estaba dispuesta a sacrificar mi vida social durante un tiempo si era necesario. 

Aún así, para hacer frente al pago de la matrícula de manera más cómoda, comencé a buscar trabajo, en el ámbito de la psicología y en otros, tanto en mi ciudad como en otras partes de España, pues el máster es online y por tanto, podía permitirme el traslado. También solicité algunas becas para la realización de máster, entre ellas la beca Oportunidad al talento de Fundación ONCE.

Poco después de solicitar esta beca encontré trabajo como agente de igualdad de oportunidades en otra ciudad. El salario me ayudaba a pagar el máster, pero no me daba la oportunidad de ahorrar para montar mi consulta, pues además tenía que pagar el alquiler y hacer frente a otros gastos. Por suerte, Fundación ONCE me concedió la beca Oportunidad al Talento, permitiéndome así afrontar el pago del máster con total comodidad y emplear parte de mi sueldo en ahorrar para en un futuro próximo ser emprendedora en lo que más me gusta del mundo: la psicología.

Las personas con discapacidad encontramos barreras a diario en todos los ámbitos de la vida. Sin embargo, existen alternativas y recursos como la beca Oportunidad al Talento de la Fundación ONCE, que nos ayudan a continuar en la lucha por conseguir nuestros sueños. La cuestión es perseverar en esa lucha. Busca opciones, alternativas, recursos… y sobre todo, cree en ti por encima de todo.

 

Rocío Mesta Rodríguez,

becada por el Programa de Ayudas

Oportunidad al Talento de Fundación ONCE

 

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