Florenza Confección y Compostura
Estimados miembros de Fundación ONCE:
En el Día Mundial del Emprendimiento, 16 de abril, quiero expresar mi más sincero agradecimiento ―con mi pequeña participación― por el apoyo y la dedicación que han demostrado hacia los emprendedores y la empleabilidad de las personas con discapacidad, siendo fundamental para el desarrollo de nuestra sociedad.
Me llamo Angélica, soy natural de Chile y tengo 55 años. Me trasladé a Barcelona, mi primer lugar de trabajo en España en 2005. Por motivos laborales de mi esposo vine a Bilbao en 2019. Afortunadamente haciendo un exhaustivo estudio de comercio, estoy actualmente en la Calle Autonomía 76 ―Basurto― trabajando con mucha dedicación e ilusión en Florenza Confección y Compostura.
Mi trayectoria laboral como modista comenzó cuando era una niña, ayudando a mi madre que también lo era. Recuerdo los vestiditos que le hacía a mis muñecas… Muy jovencita, con apenas 13 años, al salir del colegio estudiaba corte y confección; aprovechaba las vacaciones y mi constancia en la costura me ayudó ―después de pasar por varias empresas― a independizarme y trabajar como autónoma a la edad de 24 años. Desde entonces he pasado por duros momentos, incluso económicos.
Como modista, mi trabajo depende en gran medida de la ayuda que me concedió Fundación ONCE. Ha sido fundamental para poder seguir adelante, creciendo y desarrollándome como profesional, diseñando con la misma dedicación de siempre y el amor a la costura.
Quiero destacar la importancia que tiene Fundación ONCE en mi vida y en personas con discapacidad como yo. Su trabajo es un ejemplo de compromiso hacia la ilusión y la igualdad de oportunidades
Gracias a Fundación ONCE puedo seguir haciendo lo que amo y para lo que estoy formada, ya que me ayudó tanto en la puesta en marcha de este proyecto. Por eso me sentiré eternamente agradecida.
Angélica Reyes Garay
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