Soy mujer rural
Cuando me preguntan qué significa para mí ser mujer rural, la respuesta surge de forma natural: es una parte esencial de quién soy.
Me llamo Elena Ribas y, de una manera u otra, toda mi vida ha estado ligada al mundo rural. Mis recuerdos de infancia transcurren entre pequeños pueblos de Toledo y Cáceres, donde vivían mis abuelos. Recuerdo las calles como espacios de juego, los paseos por el campo, las conversaciones al fresco y el sabor de los productos recién recogidos de la huerta. Son recuerdos sencillos, pero llenos de valores que todavía hoy me acompañan: solidaridad, cercanía y sentido de comunidad.
Con el paso de los años, mi vínculo con el entorno rural no desapareció. Al contrario, se convirtió también en una parte importante de mi trayectoria profesional. Como directora de Inserta Empleo en Castilla-La Mancha, tengo la oportunidad de conocer de cerca la realidad de muchas mujeres con discapacidad que viven en municipios pequeños y que afrontan mayores dificultades para acceder a la formación y al empleo.
Las mujeres rurales son un ejemplo de fortaleza y perseverancia. Muchas compaginan responsabilidades familiares, largas distancias y limitaciones de recursos, sin renunciar a seguir creciendo personal y profesionalmente. Por eso es tan importante acercar las oportunidades allí donde viven.
En esta línea, uno de los proyectos que más satisfacción nos aporta en Inserta Empleo es ‘AutenTICas’, cofinanciado por el FSE+ y dirigido a mujeres con discapacidad que residen en entornos rurales. A través de la formación en competencias digitales, las acompañamos para que descubran nuevas herramientas, ganen confianza y encuentren nuevas posibilidades de empleo, autonomía y participación social.
Lo más emocionante es comprobar cómo recuperan la confianza en sí mismas, amplían sus redes de apoyo y vuelven a creer en sus capacidades. Detrás de cada formación hay historias de superación, ilusión y valentía.
Además, ‘AutenTICas’ consigue que cada avance genere un impacto que va más allá de lo individual. Enriquece las comunidades y demuestra que el talento, cuando encuentra oportunidades, puede transformar realidades.
Porque apostar por las mujeres rurales con discapacidad es apostar por la igualdad, el desarrollo y el futuro de nuestros territorios.
En el Día Internacional de las Mujeres Rurales quiero rendir homenaje a todas ellas: a las que sostienen familias, impulsan la economía local y contribuyen, cada día, a mantener vivos nuestros pueblos.
Elena Rivas Millanes,
directora de Inserta Empleo
en Castilla-La Mancha
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