Un año de cambios y resistencia

Imagen de Salvador en el Mirador de los Carvajales (Granada)

19.Marzo.2021

Historias personales

Soy Salvador Martínez, persona con Síndrome Down, tengo 30 años y vivo en Granada. Con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down os voy a explicar mi experiencia durante la pandemia.

Antes tenía una vida normal. Hacía prácticas laborales en la Alhambra, vivía en una vivienda compartida, iba a apoyo a mi asociación Granadown y al gimnasio. Algunos fines de semana hacía de guía turístico y en mi tiempo libre hacía fotos, escribía mi blog ‘Salva en ruta: una mirada diferente’ y salía con mis amigos y amigas.

Muchas de estas cosas pararon hace un año. Cuando llegó el confinamiento volví a casa de mis padres. Pasamos buenos momentos en familia. Seguí con las actividades de la asociación, pero online; me gustaban mucho porque veía a los compañeros y compañeras.

La verdad es que fue duro, no me gustaba ver el telediario con las malas noticias, los contagios, las causas de la muerte, las residencias y los hospitales, porque hay gente que está sufriendo. Me ayudaba a sobrellevar esto hacer sesiones por Skype con mi psicóloga, que me animaba a recoger las cosas positivas que me pasaban a mí y a escribirlas cada día y después hablábamos de ellas.

En mayo empecé a salir a la calle. Tenía muchas ganas pero también tenía preocupación porque tengo un riesgo pulmonar alto. Aprendí que cuando salgo a la calle me pongo la mascarilla, meto el gel hidroalcohólico en el bolso, tengo que  guardar la distancia con la gente y no puedo saludar con las manos, sí con los codos.

Siento que no me gusta ponerme la mascarilla porque me agobia un poco, no me gusta la distancia, los contagios, las causas de la muerte. ¡Pero no pasa nada! Es un poco coñazo pero así es la vida. Poco a poco he aprendido y he cogido la costumbre.

Desde entonces sigo con mis actividades online, doy paseos y he podido escribir en mi blog. Echo mucho de menos a mis amigos y amigas, los veo solamente on-line y eso me pone muy triste.

El problema de que no haga mis actividades presenciales, ni pueda ir al gimnasio, ni al trabajo, ni quedar con amigos era que yo me aburría y comía demasiado. También me han costado los horarios y el problema era que yo no duermo bien porque había series que me gustaban mucho y me acostaba muy tarde. Mi familia me está ayudando a controlar estas cosas.

Ahora estoy esperando que me llamen para volver a las prácticas laborales, ha sido un tiempo muy largo y me gustaría poder volver pronto. Bueno, ¡y que venga ya la vacuna! Quiero que nos vacunen para salir de ésta y poder volver a la normalidad.      

Salvador Martínez,

persona con Síndrome de Dow

 

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