Gracias por ponerme a tu lado

Foto de Bea y Rozalén en un concierto Wizink Center, en Madrid, hecha por Mario Pajuela

30.Septiembre.2021

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Me presento: mi nombre es Beatriz Romero, no soy una persona sorda, soy intérprete de lengua de signos española (ILSE) y guía-intérprete de personas sordociegas (G-I). 

En 2011 empecé a trabajar de manera puntual con la cantautora Rozalén. Al principio compaginaba mi trabajo como ILSE en educación con los conciertos hasta que en 2015 pedí una excedencia para dedicarme por completo a esta increíble aventura.

Descubrí la LSE en el colegio. Tuve la suerte de tener compañerxs sordxs signantes. Recuerdo que cuando les vi signar pensé que era la lengua más bella del mundo. Me extrañó que alumnado oyente y sordo apenas nos relacionáramos... No había ninguna regla escrita pero parecíamos separados por una membrana invisible, como si habitáramos realidades paralelas. Yo les observaba embelesada y decidí atravesar ese velo. Quería relacionarme con ellxs.

Sin saberlo entonces rompimos barreras. Conocí personas que me cambiaron la vida (por ellas estoy hoy aquí) y empecé a conocer su lengua, su humor, su cultura… y eso me ha permitido conocer un mundo nuevo que la mayoría oyente de la sociedad desconoce y es una pena. Descubrí una comunidad, me maravillé (y aún me maravillo) con sus encantos, expresividad, riqueza, talentos, su arte, su historia y lucha continua e incansable... Encontré amigxs, personas a las que admirar, modelos, aprendí a ver la realidad desde otra perspectiva, con otros ojos... Años más tarde estudiaría para ser ILSE y G-I y ya nunca dejaría de hacerlo. Las diferencias nos enriquecen. Me siento una privilegiada.

Dicen que una vez te pones ‘las gafas violetas’ ya no puedes ver el mundo sin el filtro del feminismo. Lo mismo pasa con ‘las gafas de la inclusión’. No es fácil verlo todo, que no se te escape una mínima injusticia y/o conseguir que el que no es consciente las vea. Pero eso es la vida, ¿no? Aprender, mejorar, crecer, convivir.

Supongo que nacer y criarte en una comunidad bilingüe ayuda a no temer a otras lenguas, respetarlas y valorarlas. Son lo que nos hace personas, miembros y partícipes de la sociedad. La comunicación es la clave para unirnos y para conocernos tanto a nosotrxs mismxs y a lxs demás como al mundo en el que vivimos.

En fin, tras muchos años de estudio, trabajo... ¡Aquí estoy 29 años después! Adaptando e interpretando en LSE las canciones de Rozalén en sus conciertos y lo que cuenta. A veces se me olvida todo lo que hemos vivido durante estos años, ¡es mucho!

María (Rozalén es su apellido) y yo nos conocimos en 2008 en Bolivia haciendo un curso de cooperación. Ella se llevó su guitarra. María canta desde que habla, empezó a componer sus canciones con 14 años y a dar conciertos a los 16. Entonces estaba terminando la carrera de psicología, luego quería estudiar un máster en musicoterapia y probar suerte con su música en Madrid. Yo a ese viaje me llevé mi nariz de payasa. El teatro y estar varios años en una escuela de circo me ayudó mucho para gestionar mi timidez, seguir trabajando la expresividad, el espacio... mientras trabajaba como ILSE y G-I. Allí, en el tiempo libre, María cantaba con su guitarra y yo en LSE. Surgió sin más, de manera natural. No me subí a un escenario con ella hasta 2011. Poco tiempo después nos pidieron preparar varias canciones juntas para un concierto benéfico destinado a un colegio en el Sáhara de niñxs con diversidad funcional. Esa fue la primera vez que asistió público sordo. Al terminar nos dijeron muy emocionados que no dejáramos nunca de hacerlo... 

Ver reír a personas sordas y oyentes disfrutando juntas del mismo espectáculo fue y sigue siendo a día de hoy la mejor recompensa a nuestro trabajo.

Lo más emocionante es que cada persona percibe nuestros directos de diferente forma dependiendo de si son sordxs u oyentes, tienen relación con personas sordas (PS) y/o la LS o no, si dominan la lengua castellana... 

El público de Rozalén es mayoritariamente oyente pero también vienen parejas (¡hemos asistido hasta a pedidas de mano!), familias, grupos de amigxs formadas por personas sordas y oyentes, asociaciones de PS, personas sordociegas (SC), muchxs ILSs y mediadorxs comunicativxs o estudiantes, alumnxs de cursos de comunicación en LS.
 

Muchísima gente se interesa por la LS y la comunidad sorda a raíz de asistir a un concierto de Rozalén.

Hay personas que dicen entender mejor la canción gracias al apoyo visual de la LS a pesar de no conocerla.
Personalmente creo que quien más disfruta del espectáculo que ofrecemos son lxs que escuchan la voz de Rozalén, a la banda y son signantes. Pero lo cierto es que nuestro público es diverso y amplio (hemos ido creciendo).

Me siento muy orgullosa de formar parte de este equipo, de ser parte de este espectáculo.

No sé si Rozalén es consciente de lo mucho que ha contribuido y contribuye a normalizar, visibilizar... Por desgracia, aún hay muchas personas que consideran las lenguas de signos como lenguas de segunda o que perjudican el aprendizaje de las lenguas orales. Nada más lejos de la realidad. Es una verdadera pena que el miedo a lo desconocido nos bloquee y limite, a nosotrxs y/o a lxs demás (esto es lo más peligroso). 


Vivimos en un mundo pensado para oyentes (bastante egoísta) pero no es tan difícil dar cabida a todas las personas. Todo empieza con una sonrisa, querer que todxs seamos partícipes y preguntar. Así de sencillo, todxs salimos ganando.

Ahí os dejo parte de nuestra historia. 

Antes de despedirme quiero aprovechar para dar las gracias:


María, gracias por hablar de muchos temas que nos preocupan y afectan a todxs. Por hacernos reflexionar, emocionarnos, reír... Para mí eres terapéutica y motivadora, te admiro y te quiero.Gracias por cantar y contar tan bonito.

Y gracias por ponerme a tu lado, sobre todo, por contribuir a poner en valor las lenguas de signos, descubrirle estas lenguas a mucha gente, despertar la curiosidad por la comunidad sorda, su cultura...

Gracias a ti también por leerme, de corazón.

Gracias a Fundación ONCE por querer contar conmigo para esta publicación por estos días tan especiales.

Queda mucho por hacer pero cada vez más personas se suman a "cambiar el mundo, que no es locura ni utopía, sino justicia" (No aparece esta frase en el Quijote pero sigue siendo una gran frase).

No dejéis de curiosear y no olvidemos que el mundo es de todxs y debe ser para todxs.

Me despido con los mejores deseos.
¡Espero que hayáis disfrutado de la Semana Internacional de las Personas Sordas!


Os deseo que descubráis su arte, sus encantos, su historia, su lucha constante y continua. Os va a sorprender. Ya me contaréis.

 

Beatriz Romero,

intérprete de lengua de signos

de Rozalén

 

*Foto de Mario Pajuela

 


 

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