¡Objetivo conseguido!

Olivia en Villa Ephrussi de Rothschild, en un pueblecito al lado de Niza

12.Noviembre.2021

Formación

Han sido seis semanas inolvidables que me han permitido avanzar mucho con el idioma francés.

Me llamo Olivia Iglesias Ucendo, tengo 23 años y discapacidad auditiva. Soy graduada en Relaciones Internacionales y actualmente vivo en el extranjero. Cuando conocí la posibilidad de obtener una de las becas de Fundación ONCE me pareció una gran oportunidad para mejorar mi formación. Sin duda, el aprendizaje de idiomas es esencial para mi futuro laboral.

Decidí irme a Niza, ciudad de la costa francesa que, como podéis ver en la foto, es espectacular. Allí asistí a la escuela de francés Alpha-B durante seis semanas. Desde el primer momento, todos los profesores y personal estaban informados de que tenían una estudiante con discapacidad y que debían hacer ciertas adaptaciones, como por ejemplo usar mascarillas transparentes.

El aprendizaje de idiomas para las personas que tenemos discapacidad auditiva es complicado, muy especialmente desde el inicio de la pandemia por el uso de las mascarillas, que anulan la lectura labial. Por esta razón, resultaba importantísimo para mí el poder ver la cara de forma completa a los profesores. Aprovecho la ocasión para agradecerles toda la atención que me prestaron y para destacar su gran profesionalidad.

En relación con el francés, llegué con un nivel bastante bajo y acabé con un A2, siendo capaz de mantener una conversación básica, pero fluida. He aprendido mucha gramática y vocabulario de forma muy dinámica. Cada clase era diferente, con mucha variedad de actividades.

La inmersión en el idioma ha sido total ya que, durante las seis semanas del curso, viví con una mujer mayor francesa llamada Ida Brun. Solíamos charlar sobre nuestro día a día y me recomendaba lugares en la ciudad, e incluso… ¡de vez en cuando me hacía bizcochos! También gracias a ella, mi estancia en Niza fue magnífica, ¡Ha sido un placer, Ida!

Al margen del estudio, también tuve tiempo para el ocio. En la escuela conocí a estudiantes de muchas partes del mundo con los que pasé muy buenos momentos. Me llevo el recuerdo de grandes personas. Ah, y por supuesto que aproveché para viajar por toda la Costa Azul, descubriendo lugares maravillosos… Oh là là!

Estoy muy orgullosa de mí misma y de lo que he conseguido en este curso. Ha sido una experiencia muy enriquecedora en todos los sentidos. Me encantaría volver a repetirla y animo a todas las personas con discapacidad a pedir esta beca; sin duda, una de las mejores decisiones que he tomado. Muchas gracias a Fundación ONCE por esta gran oportunidad.

À bientôt!

Olivia

 

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