El verano se disfruta igual sin imprudencias

Imagen de bañistas en una playa

19.Julio.2019

Movimiento asociativo

En FAMMA somos grandes amantes de cualquier espacio de recreo acuático veraniego, como piscinas, lagos, ríos y playas; son lugares donde todos nos divertimos, reímos y disfrutamos. Sin embargo, nunca dejamos de recomendar consejos y pautas que todos conocemos, pero que a veces se nos olvidan, y que es importante cumplir para evitar que un día de ocio pueda truncarse.
 
Hay que recalcar que los saltos de cabeza causan más del 70% de todas las lesiones medulares en actividades deportivas y recreativas, una cifra muy elevada y que rompe con la idea de que las lesiones por esta causa son algo casual y poco común. Este dato pone de manifiesto que esta práctica lúdica es más peligrosa que otros deportes que en un primer momento parecen más susceptibles de provocar lesiones de este tipo.
 
Las lesiones producidas por zambullidas peligrosas suelen tener, en su mayoría, consecuencias graves e irreversibles como lo son una paraplejia o una tetraplejia, de modo que nunca está de más recordar unas sencillas, pero muy útiles recomendaciones que nos pueden evitar sufrir una discapacidad sobrevenida para el resto de nuestra vida:
 
- Antes de saltar al agua, debemos comprobar siempre que la profundidad sea la adecuada para hacerlo. Se recomienda no saltar de cabeza en piscinas si la profundidad es menor de 1.80 metros y no hacerlo nunca si el agua está turbia o no vemos el fondo. Debemos tener en cuenta la variación del nivel de agua en ríos y playas, donde pueden aparecer obstáculos arrastrados por las corrientes y mareas que en días, o incluso horas anteriores, no estaban en dicho lugar. Una ola mal entrada por el bañista puede producir un daño inesperado en las cervicales.
 
En caso de lanzarnos de cabeza, debemos mantener los brazos siempre pegados a la cabeza y continuando la línea del cuerpo para proteger el cuello del impacto con el agua. Cuando saltamos desde grandes alturas, el peligro no es el fondo, sino el impacto contra el agua, que puede provocar la propia lesión.
 
Además de las zambullidas, podemos sufrir también lesiones por caídas con consecuencias graves en zonas recreativas, por lo que no está de más recordar algunos consejos para evitar caídas y sufrir accidentes: 
 
- Es esencial usar calzado que agarre todo el pie, evitando las chanclas, especialmente si se va a caminar por zonas rocosas de tránsito complicado. Existe múltiple calzado adecuado para playas y superficies mojadas y resbaladizas, por lo que es recomendable utilizarlo.
 
- Evitaremos, dentro de lo posible, rutas peligrosas por zonas rocosas o grandes desniveles si existen alternativas más seguras, especialmente si vamos acompañados de personas con movilidad reducida.
 
Animamos a disfrutar del verano y de todas las oportunidades de ocio que nos ofrece, pero siempre con precaución y evitando las imprudencias, dentro de lo posible. 
 
 
Gabinete de Comunicación de Famma
 
 
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