No me iba a pasar a mí

Creatividad de la aecc en la que se lee: 'Si 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 2 hombre tendrá cáncer, todos contra el cáncer'

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02 Febrero, 2024

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Soy Adelaida, tengo 55 años y soy enferma oncológica.

Voy a empezar este texto con una reflexión: ¿a que todos conocemos a alguien que sin culpa alguna y sin esperarlo ha tenido un accidente por ejemplo de coche? Y además, debido al accidente o ha fallecido o se ha quedado con secuelas más o menos graves.

Pues esto es lo que pasa con las enfermedades y en mi caso concreto con el cáncer. Es verdad que yo he tenido en mi familia algún caso, pero eso no me iba a pasar a mí.

En febrero de 2020 en una revisión y sin ninguna molestia, sin ninguna sintomatología y con unos billetes para Málaga, te dicen: “tienes un tumor que hay que analizar pero que al 100% es malo”.

Y entonces en vez de irte a Málaga, te metes en un mundo que desconoces y que da mucho miedo y empiezas a escuchar y emplear palabras como tumor, oncólogo, quimio, radio, dejas de dormir y te miras en el espejo y dices “¿cómo puede ser que esto me pase a mí?”. Tengo CÁNCER.

Hay gente que te dice, “pues yo no sé si me pondría el tratamiento”, “yo conozco a no se quien que decidió no ponerse quimio porque eso es un veneno y te arregla una cosa, si te la arregla, y te estropea otras muchas”.

Bueno, mi decisión fue seguir adelante y hacer todo lo que los profesionales me decían. Y  apoyada  por mi familia y fundamentalmente por mi marido, que es el que ha estado a mi lado en todo momento, terminé el tratamiento.

Pero esto no termina ahí; unas personas más y otras menos, pero yo creo que al final todos, arrastramos unas secuelas: efectos secundarios de la enfermedad, unos más invalidantes y otros menos pero ahí están.

Yo he tenido que dejar de trabajar. Era agente inmobiliario y ahora mis secuelas, incontinencia y neuropatía en pies y manos, son absolutamente invalidantes para ejercer dicha profesión.

Ahora tengo una Incapacidad Permanente Absoluta con una pensión que no me permite vivir, por lo que dependo económicamente de mi entorno familiar.

Estoy aprendiendo a vivir con mis secuelas e intentando encontrar un trabajo. He trabajado toda mi vida y ahora lo necesito; esta enfermedad no se va nunca de tu cabeza, por eso es muy importante tenerla ocupada.

Pido a las instituciones, fundaciones y al Gobierno que nos ayuden. Necesitamos cursos subvencionados para poder reciclarnos y ayudas para las empresas, para que puedan adaptar puestos de trabajo a nuestras necesidades.

Yo solo necesito un puesto de trabajo cerca de un baño y con calefacción.

 

 

Adelaida Uhagón

 

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